Talleres interculturales
apoyan el Onboarding

Todo el mundo espera con ilusión a los nuevos compañeros y compañeras del extranjero. Pero a veces surgen malentendidos: ¿Me ha entendido él o ella? ¿Por qué no pregunta, sino que siempre dice «Sí»? ¿Cómo puedo fomentar la proactividad? ¿Qué podemos hacer para que los nuevos compañeros y compañeras se sientan a gusto y se integren bien?
Estos temas los abordamos en nuestros talleres interculturales. Están dirigidos tanto a los futuros compañeros y compañeras de profesionales internacionales como a mandos y responsables. En estas sessions de unas tres horas, para las que nos desplazamos a sus instalaciones, informamos sobre los sistemas sanitarios y los estándares de formación de los países de origen, así como sobre los motivos de la emigración. Analizamos particularidades culturales y trabajamos posibles «critical incidents». Ofrecemos una visión de nuestro proceso de selección, de la preparación lingüística y del acompañamiento que brindamos a los profesionales. Adaptamos cada workshop de forma individual a los países de origen y a la cualificación profesional de sus profesionales. Como resultado, la comunicación en el equipo se vuelve más eficaz y se evitan conflictos. Aumentan la satisfacción laboral del personal, el team spirit y la calidad de la atención a los pacientes (o del cuidado infantil).
Un posible punto de cristalización de las diferencias culturales puede ser, por ejemplo, que la nueva compañera de Asia no diga que se siente tratada injustamente cuando tiene que hacer más turnos de domingo que otros compañeros y compañeras. O que el compañero de Latinoamérica simplemente no entregue sus preferencias de vacaciones para el año siguiente, aunque se le haya pedido varias veces. Esto último puede deberse a una orientación temporal distinta: planifica a más corto plazo. Aún tiene que acostumbrarse al nivel de planificación a largo plazo que se espera en la organización de las vacaciones. Lo primero puede estar relacionado con una concepción diferente del poder: en su país puede ser totalmente normal no cuestionar las decisiones de los superiores, mientras que en nuestro sistema educativo se fomenta el cuestionamiento crítico, también de las autoridades.
Como marco teórico utilizamos las «dimensiones culturales» de Geert Hofstede y E.T. Hall. Entre otras cosas, explicamos de forma interactiva en qué se diferencian Alemania y el respectivo país de origen en aspectos como individualismo frente a colectivismo, distancia al poder, evitación de la incertidumbre y orientación a corto plazo frente a orientación a largo plazo. Esto ayuda en el día a día de la clínica o de la guardería: un comportamiento que a primera vista parece inesperado pasa a resultar comprensible. A partir de ahí, elaboramos con los participantes estrategias fáciles de implementar sobre cómo pueden apoyar mejor a los nuevos compañeros y compañeras. Lo sabemos por 13 años de experiencia: la colaboración en equipos interculturales es enriquecedora cuando todos los compañeros y compañeras saben más unos de otros y conocen la cultura del país de origen del nuevo personal. Por eso, en TalentOrange un workshop intercultural para los equipos de acogida forma parte del estándar. En el marco de su curso de idiomas, preparamos intensivamente a Azubis y a profesionales para su vida en Alemania, así como para los estándares y las expectativas de rol locales.
Por cierto, creemos que algunas particularidades culturales podríamos copiarlas. En Colombia, por ejemplo, son los compañeros y compañeras quienes hornean el pastel para la persona que cumple años, y no al revés. Es mucho más bonito, ¿no?